Sobre el fin de la semana pasada, el vocero del FMI había marcado en una conferencia que lo “importante del plan” que presente la administración del presidente, Alberto Fernández, para acceder a un programa de refinanciación, es que “cuente con un amplio apoyo político y social”, tanto interno e internacional. Por supuesto, ello implicaba aprobar el Presupuesto 2022, donde debían reunirse las condiciones para encarar de manera “duradera” los desafíos sociales y el desarrollo económico
Esta premisa sobrevoló el recinto de Diputados durante las 20 horas de debate, donde el oficialismo buscó hasta último momento los votos necesarios para aprobar el proyecto del Presupuesto 2022, o bien postergar su sanción hasta la próxima semana. El Frente de Todos estuvo cerca de conseguir el segundo objetivo, pero un discurso del diputado Máximo Kirchner encendió los ánimos de los opositores, y finalmente, el cuerpo rechazó la “ley de leyes” (132 votos contra 121).
Las bancadas de Juntos por el Cambio, el Interbloque Federal, el Frente de Izquierda-Unidad, los 4 liberales Javier Milei y José Luis Espert, y el riojano Felipe Álvarez (SER) constituyeron la mayoría que impidió la sanción a favor del armado presupuestario enviado desde el oficialismo por el presidente, Alberto Fernández.
La sesión arrancó el jueves a las 13, con el oficialismo sin números para aprobar el proyecto y Juntos por el Cambio buscando con el Frente de Todos modificar algunos artículos, en negociaciones febriles. A la vuelta del cuarto intermedio, el diputado de Juntos Somos Río Negro, Luis Di Giácomo, propuso postergar para el martes el tratamiento del proyecto de Presupuesto 2022 y que la iniciativa vuelva a comisión para su análisis para hallar el punto de acuerdo exigido, con la previa cita del ministro de Economía, Martín Guzmán.
Con los votos del Interbloque Federal y sectores de Juntos por el Cambio, el Frente de Todos ganaba varios días para destrabar la norma y avanzar en un acuerdo defintivo. Pero el entendimiento quedó en la nada por el discurso de Máximo Kirchner.
Además de la guerra verbal entre oficialistas y opositores, quedó en claro que los desacuerdos políticos en el Congreso complicarán no sólo la gestión de los últimos dos años del actual Gobierno, sino también la negociación del acuerdo con el FMI.
Al respecto, un directo del Fondo afirmó que los desacuerdos en el oficialismo no ayudan para avanzar en el acuerdo, pero aclaró que “el Poder Ejecutivo puede vivir sin presupuesto aprobado por el Congreso”. Y aclaró que al FMI le preocupan más las declaraciones desde el espacio político oficial.
La oposición cuestionó, entre otros, el “agregado de 56 artículos” al proyecto tras la reunión de comisión, los “dibujos” de la inflación 2022 y para el valor del dólar. El oficialismo endilgó a JxC una “interna feroz” y que cada uno buscó mostrarse “más opositor” sin tener en cuenta que “sólo ganaron una elección intermedia, no el Gobierno”.